Por qué los elogios los mostramos, sacamos pecho, los agradecemos, los reposteamos? Pero las duras criticas, las que nos resaltan las embarradas nos apenan, las borramos, las odiamos? Las primeras no enseñan nada, nos tapan nuestra ignorancia, engordan el ego. "Perder es ganar un poco". Cuando ganamos, como cuando nos elogian, no descubrimos nuestras debilidades, no aprendemos, repetimos los errores. Bienvenida la crítica dura, la mala leche, la que nos recuerda que eso nos rompió la nariz, la que ayuda a que eso no lo volveremos a hacer. Más si quien nos rompió la nariz es alguien bien intencionado y con conocimiento, un referente, así sea duro y crudo.
En las redes sociales, habemos muchos que jugamos a genios, escribimos lo que creemos, como si supiéramos de lo que hablamos, unos con más tino, más tacto, unos con mejor mensaje, otros más polémicos, unos con más conocimiento técnico para escribir, incluso mejor ortografía (o mejor corrector ortografico). Si alguien con real conocimiento nos crítica, nos rompe la nariz, nos dice que el leyó, analizó, perdió su tiempo calificando lo que hicimos, y si además, se toma el trabajo de decirlo, bienvenido, hay que aprender cada día. Eso en cuanto a la parte técnica de esto (Gramática, estructura, redacción, ortografía, etc). Igual a quien piense que el mensaje es errado, bienvenida la polémica, toda, no importa si también nos rompe la nariz. Es parte de exponernos a creernos sabios. Al menos eso pienso yo.
PD: La única indulgencia pedida es que estos aparatos tienen los diabólicos correctores que cambian lo escrito a su libre albedrío, tienen vida propia. Además, no se les da la gana de abrir signos de exclamación o interrogación, son muy gringos?
Saturday, November 28, 2015
La dura crítica
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