Esto empezó mucho antes de lo que incluso nosotros tenemos como punto de partida. Pero supongamos que allí, en Marquetalia, fue cuando esto arrancó. Era la época del presidente Valencia, el abuelo de Paloma, mandó a acabar con los bandoleros, como les llamaban. El gobierno dice que fueron 2000 militares, la oposición habla de casi ocho veces eso, para agarrar a 50 mal alimentados bandidos. El primer militar descendió de un helicoptero Iroquois, el 14 de junio de 1964. Tiro Fijo iba al frente, pero de la carrera, cuando los bandidos salieron en desbandada. El país, ya inmerso en la estrategia de la prensa manipulando la información, celebró el golpe como contundente. Ahí nacieron las FARC.
El plan "Soberania", debía acabar con los bandidos que no quisieron el indulto que el mismísimo general Rojas Pinilla (Abuelo del buen Samuel) les había otorgado. La idea del plan también buscaba colgar una cortina de humo a la crisis política que vivía el país, práctica que también aún nos aqueja.
De eso ya hace más de 50 años. Tiro Fijo se murió de viejo, sin que pudiéramos siquiera subirle la presión arterial. Pasó mucha agua por ese río, nos tocó ver todas las atrocidades de la guerra: Collares bomba, minas quiebra patas, pescas milagrosas, bomba en el Nogal, burros bomba, secuestros de más de 7 años, campos de concentración y toda clase de atrocidades.
La droga los volvió millonarios e hizo mucho más compleja la situación. La droga tambien parió a los paramilitares, que se excusaron en la guerrilla para proclamarse Robin Hood criollos. El remedio se volvió tan malo como la enfermedad y el país fue testigo de aún más atrocidades.
Pastrana se la jugó con toda por alcanzar un acuerdo de desmovilización que nunca llegó. Se cometieron muchos errores; pero el Caguan dejó grandes enseñanzas. Despejar bastas zonas de terreno era darles una ventaja inmensa para fortalecer su ejército, dejarles el poder de mando de la zona y engordar su economía de secuestro y narcotrafico.
El proceso arrancó con la silla vacía de Tiro Fijo y un concierto de Marbel. Las FARC aprovecharon hasta el más mínimo espacio para venderse como un ejército invencible. La propaganda de sus batallones era impresionante. Sus uniformes impecables. Ellos nunca tomaron en serio el proceso.
Pero Pastrana, y los atropellos de la misma guerrilla, lograron acabar con su discurso internacionalmente, ya nadie les creyó el cuento de víctimas. Cerraron las embajadas que tenían en varios países. Oficinas con dirección y letrero, donde se vendían como perseguidos de la institucionalidad. También Pastrana consiguió el dinero para la pelea. Es que esta pelea cuesta mucha plata en balas y corrupción, pero es algo inevitable. Muchos se enriquecieron con la bendita guerra.
Pastrana dejó un país secuestrado, donde más de 400 alcaldes funcionaban fuera de sus municipios; pero también dejó las bases politicas y económicas para que Uribe pudiera entrar a barrerlos.
Y así fue. Y todos le aplaudimos que pusiera orden y que por fin alguien les diera un 'tatequieto'. Pero no todo fue color de rosa, todas las formas de lucha eran válidas y no aplicaba solo a la guerrilla. Los paramilitares pusieron su gran grano de arena y las fuerzas del orden y el misno gobierno en su afán por cumplir, cometieron muchas arbitrariedades.
Las FARC que saben más por viejas que por diablos, se replegaron, esperando que pasaran los 4 años del presidente para volver por sus fueros. Fue mucha la sangre que rodó de bando y bando. La sensación de seguridad era mucho mayor que la seguridad misma, pero los resultados en muchas zonas del país le daban la razón al gobierno.
El presidente, con el aplauso de la mayoría, le 'tuerce el pescuezo' a la constitución y se hace reelegir, aumentando el estrés de la guerrilla y la esperanza de poder acabar con la odiada guerrilla, pero pasaron otros 4 y ellos ahí. Muchos fueron los muertos de la guerrilla, pero pocas cabezas rodaron. Al final Tiro Fijo se nos murió de viejo, a Ríos lo mató otro guerrillero (en una de las escenas más macabras que ha dejado esta guerra) y a Raul Reyes lo mataron en Ecuador, la única baja directa que cuenta el gobierno Uribe dentro del secretariado de las FARC.
A Granda lo secuestraron en Venezuela y apareció en Cucuta para ser apresado, en otra muestra del "todo vale". Pero el mismísimo Uribe sabía que no le iba a alcanzar la vida para acabar con una guerrilla que se nutre de las injusticias del país y que se fortifica a punta de coca. Granda fue liberado para buscar el bendito acuerdo de desmovilización de la vieja guerrilla.
Uribe nos da pistas que está dispuesto a concederles el despeje de Florida y Pradera, curules en el Senado y garantías para que los guerrilleros sean reintegros a la vida política y civil, y por fin dejen las armas. Luego supimos que tenía incluso una constituyente lista por si los guerrilleros aceptaban. Y antes de pelearse con este, le dio autorización a Chaves para iniciar los contactos con la guerrillerada.
Se le acaban los segundos 4 años a Uribe sin cumplir con acabar con la guerrilla, sin que la locomotora de la infraestructura arrancara, con graves problemas en el sistema de Salud y grandes escándalos de corrupción.
De salida nos pide votar por Santos para que este le cuide los tres huevitos (¿Tres? ¿Será que tenía tres, de verdad?). Pero una vez elegido, no le permite a su antecesor meter mano en la conformación de su gabinete y extiende puentes con los vecinos, Venezuela y Ecuador, para buscar coronar el proceso que Uribe planeó.
Uribe sabe que el proceso es el camino, el problema es que se ve fuera de la foto central y es cuando arde Troya. Santos avanzó sobre el camino ya andado, pero corrigiendo errores del pasado.
El proceso fue secreto por más de un año, eso le bajó la propaganda a la marca FARC y permitió avanzar sin bombardeos mediáticos, no despejó los bastos territorios ofrecidos y parece que nos vamos a ahorrar meterle mano a la constitución.
La negociación soportó que, en medio de la misma, Santos, por medio de los militares, diera de baja a Cano, máximo jefe, y al Mono Jojoy, tal vez el más odiado guerrillero.
El proceso va a pasar hoy o dentro de cien años. Es el desenlace lógico de la guerra, es lo que hemos añorado, ya varias generaciones, que nacimos y crecimos dentro de un conflicto que lucia interminable. Hablar de desmovilizar una guerrilla como las FARC es hablar de futuro, darle la espalda a esta oportunidad, es seguir hablando de pasado.
Santos de forma oportunista nos mete miedo diciendo algo que se cae de su propio peso: "Si no se firma esto, se intensifica la guerra", ¡Claro! Pero no hay necesidad de asustarnos, nuestra responsabilidad como ciudadanos debía ser darle la estocada final al proceso, es lo que queda de nuestra parte.
Si no se firma esto, no sólo se intensifica la guerra, también se le cierran las puertas a que mi generación pueda ver acabada a las FARC como cuerpo guerrillero y si no nos gusta Santos, los que vienen pueden ser peores. A Vargas no le tocaría una negociación, a el le tocaría salir a buscar plata para quemarla en pólvora. Los que vienen, los hijos de Gaviria o Galán, serían los designados, y creo que serán peores.
Todas las cifras de violencia guerrillera se han disminuido a su más mínima expresión en el último año, aunque aún no se firme el acuerdo. Que bueno seria que en lugar de gastarnos el presupuesto en guerra, este se pudiera, por fin, invertir en vías, hospitales o educación.
Desmovilizar a estos tipos, bajarles de una vez por todas el cartel de FARC, le traerá a Colombia un good will tal, que le ayudará a traer más inversión, generará crecimiento y una sensación de verdadera tranquilidad; ya estaría en manos nuestras si volvemos a cometer los mimos errores para que sigamos pariendo FARCs. No es el único actor del conflicto, pero hoy, es el más grande y poderoso.
Ya antes pasó con otras guerrillas. El M19 tenía mucho más peso político en la urnas, pero al final el sistema político se los tragó, igual pasará con las FARC.
Personalmente prefiero mucho más a Navarro echando carreta en el congreso o de gobernador, a estar echando bala en el monte.
En el ambiente hay muchas mentiras de lado y lado, nos arrean con mentiras. Pero los hechos debían pesar más que las palabras; Santos es, tal vez, el colombiano con más "cuna de oro" que haya parido este pais. Sus políticas son neoliberales a la quinta potencia. Ha privatizado tanto como Uribe, firmó más tratados de libre comercio que ninguno, ha favorecido al patrono, los grandes emporios económicos están felices con él y su proceso. ¿De donde va a salir él promoviendo castrochavismos en el país?
Además detrás del proceso están personajes como Obama, la comunidad Europea, la ONU, etc. Y finalmente, los castrochavistas no saben como resolver sus propios problemas, están quebrados y sin el dinero del petróleo venezolano, como al perro, se les acabó la rabia.
Prever el futuro es casi imposible, pero a mi me preocupa más el sistema de corrupción con el que lidia el país, que con amenazas castrochavistas. Pero la corrupción no es nueva, la hemos vivido siempre y no tiene siquiera que ver con el proceso, la vivimos con la guerra de Uribe, cuando Gaviria peleo contra el narcotrafico de Pablo, la practican más a nivel regional que nacional, la aplican los de derecha y los de izquierda. Es un problema grave, pero que no se verá afectado por el bendito proceso.
Debemos analizar bien las cosas y separar nuestra animadversión por Santos del proceso, y procurar que llegue a feliz termino. La venganza no nos soluciona el problema y seguir viviendo esta maldita guerra, después de haber tenido esta oportunidad en nuestras manos, sería increíble, nuestros hijos no deberían perdonarnoslo.
El pan lo tenemos en la boca del horno, no puede ser que se nos queme ¡Carajo!
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