Hay gente que se traza objetivos, planea y ejecuta; truene, llueve o relampaguee de ahí no se salen y seguramente al final, consiguen su objetivo. Son buenos administradores de su vida e, imagino, viven tranquilos.
Yo no, yo trato, juro que trato, pero a mí la vida me ha convertido en un 'resolvedor', pocas cosas en mi vida he podido hacerlas con un plan trazado. A mi me han llegado y a resolver se dijo.
En el colegio poco me interesaba la cosa académica, fui indisciplinado, a tal punto que mi mamá, ya en la universidad, un día me agarró estudiando, se sorprendió de tal manera que me tomó una foto.
Llegué al Cervantes, un día que a mis papas se les ocurrió volver de Cartagena, me matricularon, a pesar que a mi mamá le dijeron que no era colegio para mí; dicho sea de paso, el consejero se tiró ese año, la vida castiga la lengua, aunque luego yo me tiré otro y me alcanzó. Repetí 10o, a mi papá le mortificaba que terminara en algún 'hueco'. El padre Bernardo me dijo que pensaba que yo debía repetir en el colegio. Yo llegué brincando a la casa como si hubiera ganado el año, en mi casa todos aún se lo agradecemos.
Cuando llegó el Icfes, las apuestan estaban todas contra mí. Saqué una buena nota, muy buena según yo, pasaba en todas las carreras de la Norte. El día que llegué dando brincos con la nota a mi casa, mi mamá me preguntó con toda la picardía que pudo: "¿Te fijaste que sí dijera Felix Haydar?".
El Icfes me acercó a quién es uno de mis mejores amigos hoy. Como el sabio de la lampara, apareció para tomarse gran parte de las cervezas que estaban apostadas y que contra todo pronostico me gané .
La inesperada nota me llevó a tener que definir lo que estudiaría y no sé por qué diablos agarré Ingeniería Mecánica. Fue la época de mas rumba de mi vida. El resultado, desastroso. Terminé matriculado en la Autónoma, de noche, estudiando Admon de Empresas.
Una noche, andábamos de rumba y llegué a la "oficina", Fabio Licores, el de verdad, el de bordillo y garage, no el bar lounge que se volvió. Ahí me encontré a un amigo cartagenero, que no veía desde los 9 años. Entre trago y trago, me preguntó que hacía, yo andaba vendiendo huevos de tienda en tienda, y ya para la época, había peleado con casi todos los tenderos de la ciudad. Me ofreció venir a trabajar con él en el Citi. Yo creí que era cosa de tragos, pero a la semana estaba camino a Bogotá a la última convención que hizo el Citi en Colombia. Duré 10 años y siempre recordaré que mi entrevista me la hicieron en un bordillo de la 84.
La vida se convirtió en correr a la universidad, al trabajo y la joda por las noches. Algunas veces fue extenuante.
Un día amanecí con esposa e hijo. Hasta ese día me enteré que el jabón del baño no se regenera solo, que los polvos no se auto rellenan, se compran. A los pocos meses de casado tuve que comprar tenis. Me fui a San Andresito, los que quería, valían hace 19 años, casi medio millón de pesos. Humildemente me fui a Spring Step. Cuando llegué con mis zapatos nuevos, mi mamá me preguntó con sorda "¿No son Nike?". Ese día comprendí el esfuerzo que hacían mis papás para pagar las exigencias que de hijo hacía.
Con mi esposa, mientras aprendíamos a estar casados y ser papás, nos poníamos las pilas para graduarnos de la universidad y luego una especialización en Finanzas; además en el trabajo aparecían retos mas grandes. Para la época, fui nombrado Director de Operaciones, de un momento a otro manejaba un equipo de casi 15 personas, muchos de ellos mayores que yo. Me llamaban 'jefe' y yo no sabía que era conmigo. Salían procesos y problemas de todos los pelambres y cada cosa debía ser resuelta en tiempo y forma. Hasta fama de ogro cargué, aunque el cariño que hasta hoy siento, de parte de quienes me soportaron, me dice que algo bueno se hizo.
Cuando ya estaba hasta la coronilla del Citi, una noche sonó el teléfono, yo no quise contestar, mi esposa lo hizo. Era una prima que nos ofrecía trabajo en Miami. Le pregunté a mi esposa, ¿te quieres ir? Al mes estábamos buscando donde vivir en US.
Allí trabajé 4 años. Fue duro pasar del mundo perfecto de un banco, a la vida real de una empresa. En el banco los sobregiros se autorizan, acá se sufren. El primer día de trabajo encontré una 'colaboradora de aquellas', era la contadora, le pedí los estados financieros para iniciar a conocerlos. Me señaló el computador y me dijo que allí estaban, que ella no era profesora. La experiencia fue muy buena, mucho se aprendió y siempre la agradeceré, además mis jefes siempre me apoyaron en mi labor.
Un día mi jefa me dijo que las mesas de noche venían con el 'top' de vidrio y madera, y cuando el cliente las pedía de vidrio, la madera la botaban, que por qué no las pintaba. Así me puse a pintar y llegué a vender cuadros. Era un bonito negocio, pero no se preparó para una crisis en la construcción, que nadie preveía posible, y que un día llegó y se llevó mi trabajo. Duré 10 meses 'unployed'.
Estar sin trabajo en US es diferente a estarlo en Colombia. Acá nadie te conoce, no hay una palanca que moviera un dedo por mi. Pero acá se puede hacer cualquier cosa y no es denigrante. Yo hacía de todo. Hacía de contador, hice mudanzas, pinté casas, vendí cuadros, me volví 'realtor', con la mejor de las profesoras, aunque no vendo ni un chicle y, la mas memorable, era impulsador en un supermercado. La vieja que reparte bocaditos para que conozcamos los productos, una de esas, era yo. Eso me lo enseñó, Gloria, la de Modern Family, no Sofia, la propia, la original. Una berraca mujer que toreaba la vida con el mejor sentido del humor, en ella se fijaron para la famosa serie.
En ese tiempo me percaté que nunca había hecho una entrevista de trabajo. No sabía ni por donde empezar. Un día, luego de unos 30,000 intentos, me llamaron para un fondo de inversiones. Fui a la entrevista y recibí la fatídica llamada: " Me encanta tu perfil, pero estas 'Overqualified', pero te tendré en cuenta"... 'Bullshit' dirían los gringos... Sorprendentemente, al mes me llamaron, la persona a la que le gusté, lo echaron y a mí me llamaron a reemplazarlo.
En un inicio la oficina era conformada por un hindú, una niña de New Jersey, un chino, una newyorrican, mis jefes y yo. Parecíamos la ONU. Y mi inglés estaba en cero. El hindú pensaba que nunca iba a poder tener una conversación básica conmigo. Para terminar, el administrador del fondo es un holandés en Curacao, con quien debía hablar por teléfono el 50% del resto de mis días. El tema era muy especializado: NAV, Futures, Options, Strike, Premium, Long/Short, Pips, Requirements, etc. Eran palabras que yo no sabía si las decían en inglés, español o chino. Me sentaba a las 7 am y me paraba a la 8 pm, no iba ni al baño. Una compañera me decía ¡vete! Y yo le decía 'de aquí no me paro hasta entenderlo'. Ya llevo 7 años y algo entiendo.
Hace 6 años me decidí a comprar un bote, era algo que mi esposa e hijo querían y que yo añoraba. Con mi suegro fui a hacer las averiguaciones. Llegué feliz, iba a comprarlo nuevo. Era 31 de diciembre. Mientras tiraba sobre mi cama los catálogos y cotizaciones, mi esposa me decía que tenia un retraso, otro retraso. Yo empecé a romper y botar mis catálogos. Ella me preguntó que por qué, que de pronto no era embarazo. Ya tiene 5 años y es un monstruo hermoso.
Soy feliz y agradecido con cada cosa que la vida me ha traído. Mejor no me hubiera podido salir todo. Mis hijos son mi orgullo, mi matrimonio feliz; ya vamos a cumplir 19 años en estas, sin festivos, ni vacaciones, 19 años 24x7. Yo he tenido una vida profesional muy estable, en cada trabajo he permanecido por mucho tiempo y he podido desarrollarme y destacarme. Pero nada ha sido planeado, solo he estado ahí y con cabeza fría he analizado las variables y tomado las decisiones pertinentes.
Veremos que nos depara el futuro, espero aprender a trazar un poco mas mi vida, pero también espero no perder la habilidad de resolver los vericuetos que nos traerá la caprichosa vida.
F H 1.21.17
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