Esta es una historia ficticia sobre un lugar lejano donde vivían puros Idiotas. La mayoría de la gente era pobre, muy pobre, pero felices, muy felices. Los jefes se robaban todo. Se hacían elegir año tras año, con lo que se quedaban con los recursos y hacían reglas para que los pobres fueran cada vez más pobres. Aún así los Idiotas salían felices a elegir entre los Jefes, cuál los robaría. Por la estupidez misma, los Idiotas se dividían entre los que apoyaban a un Jefe y los que apoyaban a otro. Lo que los llevaba incluso a matarse entre ellos. Cada uno quería sentir que él fue quien eligió a quien los dejaría en la calle. Por estas peleas intestinas, un grupo de Idiotas se reveló, se fue al monte con piedras y palos; golpeaba a los otros Idiotas y les robaba las migajas que les quedaban, para defenderlos. Se crearon así los Insurgentes.
Un día alguno de los pobres Idiotas fue visitado por un extranjero, quien le enseñó que había un polvo mágico que se producía con plantas de estas tierras. Así que los tipos arrancaron a traficar con su polvito y a generar enormes cantidades de dinero. Cuando este grupito se enriqueció, se volvió loco y atropelló a los pobres Idiotas que tenía a su alrededor; sin ser Jefes, gozaban de dinero para hacer lo que les venía en gana. Muchos pobres quisieron ser como ellos, por lo que prostituyeron sus almas y sus mujeres para acercárseles.
Los jefes inicialmente se hicieron los de la vista gorda, pero cuando el jefe del pueblo vecino, mas poderoso, les llamó la atención porque le estaban sacando el dinero, estos debieron combatirlos, o mejor, aparentar combatirlos, ya que en realidad lo que debían hacer era corromperlos antes que otro grupillo de Jefes lo hiciera; así podrían usar sus riquezas y aferrarse más al poder.
El grupo de Idiotas que se había revelado, los Insurgentes, trataría de quedarse con el poder, pero como eran pobres e imbéciles, no le hacían ni cosquillas a los Jefes. Luego conocieron las maravillas del polvito. Así de un momento a otro se volvieron súper poderosos y mejoraron su caballería. Esto incrementó su poder de atropellar a los otros pobres Idiotas, para preocupar a los Jefes.
Como los Insurgentes, tenían fuero político, dado no se por quien, ni por qué, los Jefes le dijeron a los traficantes, que debían organizarse, que como delincuentes nunca gozarían del fuero de los Insurgentes. Es así como nacen los Traquetos Aforados.
En un momento dado los pobres idiotas eran masacrados por los Jefes, Insurgentes, Traquetos Aforados y Traquetos Traquetos. Todos les daban durísimo, pero ellos eran felices.
Un día los Traquetos Aforados se cansan que los Insurgentes les arrebaten el negocio del polvito y deciden poner su propio Jefe. Este se monta y conjuga en uno solo los ejércitos de los Jefes y los Traquetos. Es así como arranca una cruenta lucha contra los Insurgentes Traquetos, por las que incluso casi todos los muertos fueron de los pobres Idiotas.
Esto convierte al nuevo Jefe en el Mesías. Un Jefe que por fin trabaja y trabaja, se queda con los recursitos y solo permite que sus amigos Jefes tengan acceso a él. Cuando vio que no podía aniquilar Insurgentes, acabó con los pobres Idiotas que parecieran Insurgentes y cuando no tuvo más recursos para su guerra, les quitó más migajas a los pobres. Lo que hizo que el pueblo enardecido, lo amara el doble, ahora si eran realmente felices.
Esto convierte al nuevo Jefe en el Mesías. Un Jefe que por fin trabaja y trabaja, se queda con los recursitos y solo permite que sus amigos Jefes tengan acceso a él. Cuando vio que no podía aniquilar Insurgentes, acabó con los pobres Idiotas que parecieran Insurgentes y cuando no tuvo más recursos para su guerra, les quitó más migajas a los pobres. Lo que hizo que el pueblo enardecido, lo amara el doble, ahora si eran realmente felices.
En un acto de reingenieria, el Mesías, le cambió el nombre a los Traquetos Aforados, ahora se llamarían Bactraquetos. Así acabó por siempre con los Traquetos Aforados. El pueblo estalló en júbilo por tan inteligente movida.
Luego vino la traición, uno de los Jefes antiguos se hizo amigo del Mesías y con su ayuda se quedo con el poder. Una vez tenía sus huevitos, le dio la patada al Mesias e hizo todo lo que él hubiera hecho pero a su propio nombre, lo que generó el odio de este y de la mitad mas uno de los pobres Idiotas. Para poder asegurarse que el Mesías no lo tumbara, se fue y negoció con los Insurgentes, como lo añoró hacer su ahora enemigo. De esta manera se quedaba con la tajada de los Insurgentes y se fortalecía frente a los otros Jefes.
Pero los pobres Idiotas no le perdonan que les hubiese quitado de encima a quien los masacraba. Ahora el traidor tenía el odio de los Idiotas, del Mesías y estaba en manos de los Insurgentes que se volteaban más que él.
La historia ya se alargó mucho y no puedo imaginar como termina esta parranda de Idiotas. Lo que sí es que mientras tengan quien los joda, ellos serán felices. Aunque siempre añoren ser Jefes para, ellos si, hacer exactamente lo mismo que los otros hacen. !Menos mal esto es pura ficción!
No comments:
Post a Comment