Petro puntea las encuestas, pero
el camino aún es muy largo, 14% está más cerca del margen de error que a una
presidencia.
Él es un personaje que no pasa desapercibido, con él no hay medias tintas, o se ama o se odia, no creo que haya un colombiano al que su candidatura presidencial le sea indiferente. Unos votarían por él por ser el mejor alcalde que pasó por Bogotá y otros nunca lo harían, por ser el peor.
Él es un personaje que no pasa desapercibido, con él no hay medias tintas, o se ama o se odia, no creo que haya un colombiano al que su candidatura presidencial le sea indiferente. Unos votarían por él por ser el mejor alcalde que pasó por Bogotá y otros nunca lo harían, por ser el peor.
Exguerrillero del M19, pero creo del ala política, no creo que el fusil le haya siquiera maltratado una
mano. Se desmovilizó con este grupo y es de los pocos destacados, junto a Navarro,
que aún sobreviven al monstruo de la política colombiana. Fue un destacado y
disciplinado senador de oposición. Tiene el mérito de haber denunciado la corrupción
bogotana, cuando el alcalde era Samuel Moreno, miembro de su propio partido.
Llegó a la alcaldía de Bogotá, pese
a las nefastas experiencias de la ciudad con la izquierda en la alcaldía. Fue el más ‘zurdo’ de los que se dijeron de izquierda. Pero, ¿fue un buen alcalde?
Hay un gran problema que yo le
veo a su gestión: No fue alcalde para todos los bogotanos. Su gestión se enfocó
en los más desfavorecidos, lo que creo es meritorio y necesario, pero no puedes
manejar una alcaldía, y menos la de Bogotá, descuidando a media ciudad. Demostró
que la izquierda colombiana es muy buena para criticar, pero no tanto para
administrar.
Tiene gran mérito su gestión social
en cuanto a la reducción de homicidios, reducción de embarazos en menores,
ataque a muertes de niños por desnutrición, disminución de la pobreza, acceso
al agua, entre otros. Y no son puntos para pasar por encima, son realmente
destacables, esto ha redundado en vidas y calidad para la franja más desfavorecida,
la que más necesita de la gestión del estado y lo que redunda en calidad de
vida para todos.
Tiene puntos polémicos, por
ejemplo en la educación infantil, tiene logros y desaciertos, prometió
construir 405 jardines infantiles, pero solo le alcanzó para 6. Prometió 86
colegios nuevos y solo terminó 10. En Vivienda
prometió 70,000 casas, pero llegó a 2,934. Su otra gran polémica fueron las
basuras, lo que casi lo saca de la alcaldía y lo que lo llevó a convertir a
Santos en su nuevo mejor amigo. Desmontar las mafias que desangran a la ciudad
con el tema basuras no era cosa de poca monta y no era un enemigo pequeño, de aquí
salió gran parte de la mala propaganda a su gestión, aunque también tiene
copartidarios que le dan durísimo, así que creería que no todo es fama; el
alcalde mostró que no había un plan, dañó un buen fin con su improvisación y
mala gestión; y terminó negociando con los mismos que quería erradicar. Aunque
hay que abonarle que abarató el costo por 37 mil millones en 2013, lo que era un roto para las familias más pobres.
La infraestructura y la movilidad
son su mayor ‘pelón’, y esto es un tema vital para una ciudad como Bogotá,
donde deben convivir 8 millones de personas y donde debía gestionar 52 billones
de pesos del plan de desarrollo y solo le alcanzó para el 60%. Prometió Tren Ligero, 5 kilómetros de Metro, cables
aéreos, ampliación de Transmilenio, etc. Trató de meter 8 Deprimidos por la Caracas,
pero lo único que quedó deprimido fue su plan de hacerlo. Cerró su gestión en medio de los mismos escándalos que siempre criticó. Al final él, muy tieso
y muy majo, dijo que había cumplido con el 80% de lo prometido, pero la veeduría
habló de solo el 57%, de 478 metas, cumplió con 274, las matemáticas no
fallan, 57%.
Creo que Petro tiene grandes
problemas administrativos, la improvisación, su egocentrismo desbordado, las ansias
de mostrar que es el único que sabe, la inestabilidad del gabinete, su poquísima habilidad
para conciliar con otros sectores de la ciudad y la mala maña de gobernar desde Twitter,
con un lenguaje agresivo y polarizador, son grandes problemas para llegar a
manejar una ciudad, mucho peor un país colmado de elementos polarizadores.
Otro gran lunar fue usar la alcaldía
como plataforma presidencial. No es el primero que lo hace, pero está mal
hecho. El manejo dado al canal Capital, con Hollman Morris a la cabeza, fue una
oda al rey que me parece reprochable.
Petro va a dar mucho de qué
hablar en esta contienda presidencial, no creo que llegue, el rechazo por todo
lo que suene a izquierda, el lastre de que lo identifiquen cercano a las
guerrillas, aunque nadie lo pruebe; la mala gestión en la alcaldía, aunque Pastrana
fue el peor alcalde y a la presidencia llegó; y el garrafal error de defender
lo indefendible en el caso venezolano, le van a cobrar muy caro. No puede ser
que a estas alturas un candidato crea que este es el camino que Colombia deba
tomar, irresponsable pensarlo, estúpido mencionarlo.
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