Uno de los debates más populares o impopulares, dependiendo la orilla que se tome, es el de los salarios de los funcionarios públicos, valga la redundancia.
Cada vez que alguien sale a mostrar el montón de plata que ganan y a pedir se les reduzca, de inmediato se levanta la flama de la indignación y vienen los linchamientos y las comparaciones con el sueldo mínimo.
Yo no voy a entrar a defender bandidos, pero si queremos profesionales de primer nivel manejando el país, debemos pagar salarios acordes al mercado.
Otra cosa es que ineptos y bandidos estén llenando el sector público en sus altas esferas, lo que hace que sus salarios no vayan acorde con sus habilidades y resultados.
Entonces el problema no sería el salario, sino la forma de reclutar ineptos y la forma de medir sus resultados. Entonces no curemos la fiebre en la sábana, busquemos el generador de la misma y resolvamoslo.
Pero vayamos a la practica, si yo soy un profesional destacado, tengo la oportunidad de ir a un ministerio o ser empleado de primer nivel en una buena empresa, y suponiendo que no voy a robar, si el sueldo público es inferior, yo me iría a la empresa privada a ganar más y tener menos problemas, incluso si el sueldo es igual, la empresa no genera los problemas de lo público.
Esto haría que al sector público le quedarían los profesionales de segunda. No tendría oportunidad de tener a los más brillantes.
Si pagamos salarios por debajo de lo merecido, estaremos diciéndoles implícitamente: "Vaya y robe".
Si pagamos buenos salarios, no tendrían justificación, entonces exijamosles que no nos birlen. Los sobrecostos de las obras son robos, ningún funcionario es socio del estado como para tener derecho a una tajada y normalmente las comisiones son por ventas, no por compras..
Como digo antes, otra cosa es que estamos pagando grandes sumas a petardos que no vienen a dar resultados para el país, sino para sus propios bolsillos.
Tampoco estoy de acuerdo con la manera como los congresistas han llegado a tener su abultado salario. El presidente usa esa herramienta para comprar conciencias y no para valorar sus habilidades. Eso descalifica que ganen lo que ganan.
En estos días el revuelo es por el salario de Claudia Palacios en un canal público. Su salario no puede compararse con el sueldo mínimo, su salario debe compararse con lo que gana una persona en un cargo similar en un canal de la misma envergadura.
Paguemos el sueldo mínimo al gerente del canal y tendremos una hecatombe, lo volverá cenizas, lo que saldrá más caro al final.
No me duele lo que les pagan de salario, me duele lo que se roban más encima, me duelen los 300 guardaespaldas para una persona, me duelen los 40 carros a su disposición, me duele que salgan y no devuelvan todas las prebendas que se tomaron y sigan apropiandoselas, me duelen los abusos que desde su posición se toman.
Nota: Ningún salario público, por alto que parezca, da para que se vuelvan multimillonarios. Cuando vea que en su cuadra aparece una casa de miles de millones, montones de carros y fiestas pomposas, no lo justifique diciendo que es ministro o senador, no hay salario que de pa' tanto, ese lo que es un bandido y lo que gasta viene de nuestros bolsillos. A ese discriminelo por ladrón, no le abra alfombras rojas, no las merece.
No comments:
Post a Comment