Un día me percaté que nunca en la vida había buscado trabajo y que no tenía ni idea como hacerlo. Sentí pánico, mil veces había tenido situaciones donde pensé botar mi trabajo, al final, iba a encontrar otro. Pero ese dia acababa de quedar sin trabajo, en USA, con un ingles que no alcanzaba ni pa' pedir una hamburguesa en McDonald's y en una ciudad donde no conocía a nadie, y no sabía que hacer.
Tanto al Citi, como a NuConcept, mis trabajos anteriores, había llegado invitado a trabajar. Ahora debía encontrar uno. Hice mi resumé en inglés y aclaraba, mentía, que era bilingüe. Aplicaba en lugares virtuales de busqueda de empleo, mas o menos,100 posiciones diarias. Nadie me llamaba.
El abogado me dijo que no pidiera la ayuda por desempleo, eso haría que mi solicitud de residencia, que estaba colgando, la negaran. Le dije a mi esposa: "Aquí primero se come y luego los papeles", ella me dijo, "pidelo, si nos lo niegan es porque no debemos estar aquí". Asi que ahí caía una ayudita.
Un día estaba elegantisimo haciendo una contabilidad, otro día, suda'o, haciendo una mudanza o armando un closet. Los lunes a las 8 am, mi esposa salía pa' su trabajo, mi hijo pa'l cole y yo, pues yo desocupa'o miraba al techo.
¿Que coño hago aquí? ¿Era este el berraco sueño americano?
Yo que hasta ese momento era un dormilón profesional, ya no podía estar bajo las cobijas más de las 6.30 am. La primera semana decidí aprender a cocinar. Saber que mi esposa llegaba a las 6.00 pm a cocinar, ya que yo no tenia idea, me hacia sentir mas inservible.
Un día conseguí una chamba, el trabajo era recibir paquetes, reempacarlos y enviarlos al correo, con sellos que me enviaban a mi email. Recibía 25 dolaretes por paquete y habian días que a mi puerta llegaban 5 y 6 paquetes.
Algún día me llamaron, me citaron a una entrevista, nunca entendí de donde me llamaron, creo que anoté mal la dirección, nunca llegué. Bendito ingles. 1000'aba frustración, esta además, con verguenza. Welcome to my American Dream.
Trotaba, eso hacía que mi día fuera una hora menos larga. Me desconectaba. Luego volvía a trotar, le ganaba así dos horas al largo día. Metía hojas de vida y estaba atento a los rebusques que caían.
Un día me llamaron a una entrevista en un fondo de inversiones. Fui, saco y corbata, una hora tartamudeando en inglés. A la media hora me llamó uno de los que me entrevistó. Me dijo que estaba 'overqualified'. Le dije que me diera el puesto, me dijo que no, pero que me llamaría. Le dije que era la manera mas diplomatica de cerrarme la puerta, me dijo que ya vería que no.
Una prima, a quien quiero mucho, me dijo que hiciera la licencia para vender casas. Ella me ayudaría. La saqué, obtuve la mejor nota de mi curso, pero en tres meses solo pude hacer un par de arriendos, no vendo ni merengue en la puerta de un colegio. Estaba obstinado de manejar, correr y no vender nada. Un fiasco en ese campo.
Un lunes se fue todo el mundo y yo miraba al techo en la sala de mi casa. Ya había corrido y mirado las bolsas de empleo. De pronto sentí que tocaban la puerta de forma inusual. Me levanté a ver y como en las peliculas: "Aventura police departmen, open the door".
La belleza de la chambita de las cajitas se acabó ese día. Era un eslabón más de una cadena de robo de identidad. Compraban con tarjetas robadas y yo los mandaba a la casa del ladrón. Las bolas me iban de corbatín, el inglés fluia, convencí al policía mala leche, que yo estaba solo haciendo mi trabajo. Los tipos se fueron y nunca mas supe de ellos.
Otro dia, se me apareció un angel de la guarda, Gloria, la de verdad, no la de la serie, me dijo que si no me daba pena, ella me conseguía hacer 'demos' en el supermercado. ¿Qué es eso? "La vieja que reparte galleticas en el supermercado, bueno, esa serás tú". Así los fines de semana, en adelante estaba en el Publix repartiendo yogurt, café o galletas. Un ratico y volaba de ahí, mi nevera estaba repleta de yogurts y jugos de colores. Y yo recaudaba unos 200 dolaretes en cada fin de semana, sin contar los créditos por devolver yogures por todo Miami. Mi esposa llegaba de su pomposo trabajo de banco y se iba a repartir yogurt conmigo, otros 200.
El Sueño Americano no es encontrar un arbolito de dólares, el Sueño Americano es poder sobrevivir en un país desconocido, hacer, sin verguenza, labores que no se hacen en nuestros paises y poder realizar los sueños de cada uno sin que el sistema te arranque las oportunidades.
Cuando mas frustrado estaba, me volvieron a llamar de donde pensé me cerraban la puerta. Resulta que quien me dijo que me llamaría, se peleó con el dueño del fondo y me llamaban para ocupar su puesto. Él me había referenciado. La cita fue en un restaurante de sushi. Me entrevistaron tres personas. Luego de un par de horas, quien en los proximos 8 años sería mi jefe, me dijo: ¿Cuándo puedes comenzar? A lo que su compañero le respondió: "¿No ves que lleva un año buscando? Si le dices que suba, sube de una". Al dia siguiente estaba trabajando.
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